Propiedades y beneficios del azafrán

Al utilizar el azafrán se emplea una cantidad tan pequeña, que lo que se consume no proporciona nutrientes significativos por sí solo.

Contiene hidratos de carbono y proteínas vegetales, una pequeña cantidad de ácidos grasos mono insaturados y poliinsaturados, así como de ciertos minerales, como el potasio o fósforo.

Lo que hace interesante al azafrán son las propiedades anti inflamatorias, otorgando un protector contra ciertas enfermedades como el cáncer, incluso se está estudiando su uso para tratamientos de quimioterapia. Pero el azafrán en su poder aromático, saborizante, colorante y fragante es el que proporciona más beneficios.

Condimentar con azafrán ayuda a reducir la sal, el azúcar y las grasas menos saludables que suelen utilizarse en la cocina. También es conocido por sus propiedades estimulantes del apetito, relajantes y beneficiosas en el sistema digestivo, pudiendo aliviar el estrés, los gases y el malestar digestivo general.

¿Cómo utilizar el azafrán en la cocina?

Como cualquier especia seca, el azafrán pierde propiedades cuanto más tiempo se almacena, y se acelera el deterioro si dicho almacenamiento no se cuida bien. Es conveniente protegerlo de la luz directa, de la humedad, del calor y de los cambios bruscos de temperatura.

Para extraer todo el poder aromático, saborizante y colorante, hay varios métodos que se pueden utilizar según el plato que se vaya a cocinar.

Triturar las hebras: Solamente machacándolas en un mortero pequeño, con suavidad, o sobre un papel antiadherente encima de una tabla. Si es fresco y no ha cogido humedad, se molerá fácilmente. Así se puede añadir directamente a un líquido durante el cocinado o en la última fase de la cocción, por ejemplo en escabeches, guisos de carne y pescado, potajes y estofados de legumbres, cremas de verduras, sopas, la mezcla de huevo de una tortilla, etc.

Triturar y disolver: Se añade una pequeña cantidad de agua tibia para disolver el polvo molido, obteniendo un líquido concentrado muy aromático. Es perfecto para postres, cremas, masas de repostería o pan, helados, natillas, bombones o cócteles y otras bebidas.

Triturar e infusionar: Molido el azafrán, se puede usar ese polvo para infusionar agua caliente, como un té, con poca cantidad de líquido, se debe procurar no hervir el agua, que no pase de 75ºC, y deja reposar la infusión 15 minutos.

Hebras enteras: Si se añaden al principio de la cocción, las hebras tienen tiempo suficiente para liberar todo su potencial sin necesidad de molerlas. Hay que vigilar la temperatura para que no se quemen; es un sistema sencillo en la elaboración de arroces caldosos, curries, sopas o risottos.

¡Entérate de lo mejor de las Noticias, el Entretenimiento, Música y Lanzamientos, Eventos y más! Síguenos en FacebookInstagram y Twitter, @areanewyork

 

Social Networks

Todas las marcas registradas son propiedad de la compañía respectiva o de Publinet Solutions. Se prohibe la reproducción total o parcial de cualquiera de los contenidos que aquí aparezca, así como su traducción a cuaquier idioma sin autorización escrita de su titular.